El alcance sale de tu operación
No hay una lista fija de módulos. Se define en el diagnóstico qué procesos entran y cuáles no vale la pena tocar todavía — a veces la respuesta es empezar por uno solo.
Los ERP de catálogo se pagan todos los meses y traen cien módulos de los que usas seis. Uno a medida cuesta una vez y hace exactamente lo que tu operación necesita.
Agendar una llamadaNo hay una lista fija de módulos. Se define en el diagnóstico qué procesos entran y cuáles no vale la pena tocar todavía — a veces la respuesta es empezar por uno solo.
La base de datos es tuya y se puede exportar completa cuando quieras. Es la diferencia práctica con una licencia: si dejas de pagarla, dejas de entrar.
Si hay un sistema administrativo funcionando, muchas veces conviene construir encima antes que reemplazarlo. Reemplazar es la decisión cara y no siempre es la necesaria.
Quién ve costos, quién puede anular una factura, quién solo carga. Es lo primero que se pide cuando el sistema empieza a usarse en serio.
No hay un número. El alcance depende de qué procesos manejas y cuáles duelen hoy. Prometer una lista fija sin ver la operación es la forma más rápida de entregar algo que no se usa.
Se trabaja por fases y cada una entrega algo funcionando. La primera suele ser reportería o el proceso más doloroso: da resultado rápido y sirve para calibrar el resto.
Se agrega. Esa es la ventaja de que el código sea tuyo: no dependes de que un proveedor decida que tu caso amerita estar en su próxima versión.
Hay procesos que no caben en ninguna herramienta de catálogo. Cuando ese proceso es el que sostiene el negocio, la opción sensata deja de ser adaptarse al software y pasa a ser al revés.
Cada negocio tiene tres o cuatro tareas que alguien repite todos los días: copiar un pedido de WhatsApp a una hoja de cálculo, mandar el mismo recordatorio, armar la misma cotización. Eso es lo que automatizamos.
Cuando la operación depende de un sistema, el servidor deja de ser un detalle técnico. La pregunta no es cuánto cuesta al mes: es quién contesta un lunes a las 8 de la mañana.
La primera conversación sirve para saber si te conviene un sistema a medida o si con un ajuste al que ya tienes alcanza.
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