Freeley
Plataforma de telesalud: un cuestionario decide si la persona califica, un médico revisa el caso y desde su cuenta puede seguir el tratamiento y el envío.

El reto
Freeley vende cuatro tratamientos distintos (peso, caída del cabello, salud sexual y longevidad) y ninguno se puede despachar sin que un médico haya visto el caso. Entre "me interesa" y "me llegó a casa" hay un cuestionario, una revisión clínica, una receta y un envío, y cada uno de esos pasos vive en un sistema distinto.
El sitio con el que arrancamos era una fachada: el cuestionario no guardaba nada, la cuenta del paciente no existía, y todo lo que pasaba después de pagar ocurría por fuera, a mano.
Lo que construimos
El cuestionario. Las respuestas se guardan desde la segunda pantalla, no al final. Quien abandona a mitad no se pierde: quedó su contacto y lo que alcanzó a contestar. Se abre igual desde cualquier página del sitio, y es el mismo cuestionario, no cuatro copias.
La cuenta del paciente. Entra con su correo y ve en qué va su caso, qué le recetaron, qué pedidos tiene y dónde está el envío. Eso último llega solo: el proveedor médico avisa cada cambio y el panel se actualiza sin que nadie lo copie.
Las cuatro líneas de tratamiento. Cada una con su página, su precio y sus planes, todas sobre el mismo sistema de diseño. Cambiar un plan es cambiar un dato, no maquetar una página.
Cómo funciona por dentro
El caso clínico se crea contra el proveedor médico apenas la persona termina de calificar. Esa llamada puede fallar (son dos sistemas hablando por internet), así que ninguna se da por perdida: lo que no entró queda en una cola y un proceso lo reintenta cada quince minutos hasta que pasa.
Los datos médicos se guardan cifrados, y los avisos que el proveedor manda de vuelta se verifican con firma antes de creerles: un mensaje sin firma válida se descarta en lugar de mover un caso.
Y mientras el negocio no dé la orden de pasar a real, cada caso que sale va marcado como prueba. No es un detalle de desarrollo: es lo que evita que una receta de verdad salga de un ensayo.